El blanco se ha adueñado de mi vida. Sé que es ahora cuando debo actuar, cuando no debo permitir que el blanco se convierta en infinito. No puedo permitir que el silencio se haga un molesto compañero en el viaje en busca de la salida. Quizás la solución esté en encontrar el color con el que deseo teñir este blanco actual y, con ello, encontrar la salida. ¿La salida hacia dónde? Hacia la normalidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario